Inmersión profunda

La inmersión auténtica no pretende conquistar su objeto. Es, más bien, el acto de silenciar el clamor del ego y vaciarse para percibir plenamente la textura singular de la realidad. No es la búsqueda de un tesoro hundido en el oscuro abismo, sino la experiencia existencial de aceptar con todo el ser la presión y el silencio de las profundidades. Solo cuando desaparece el destino de la «resolución de problemas» podemos encontrarnos con el objeto como una auténtica Realidad.

El verdadero buscador de nuestra época no es quien ofrece respuestas, sino quien sabe habitar la hondura de una pregunta. En último término, una inmersión profunda es la hermosa aventura de entregarse a la quietud donde el alma encuentra el rostro desnudo del mundo, y recibe alimento sagrado para el espíritu.

Versión future garage de «Inmersión profunda»